Conoce a tu profesora

Hoy vivimos en un mundo que es más global que nunca. Lo que sucede en el otro extremo del mundo, nos llega en cuestión de minutos. Las distancias parecen disminuir, la movilidad internacional aumenta. Teniendo en cuenta esta evolución, es una decisión muy rentable aprender idiomas. Por esta razón, cada año, cientos de estudiantes deciden aprender alemán con nosotros en Alicante. Si quieres convertirte en uno de ellos, seguro que vas a pasar mucho tiempo con un profesional: tu profesor de alemán. Hicimos una entrevista con tu posible futura profesora de alemán para que puedas conocerla mejor.

 

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  • Cristina (37)
  • Enseña alemán desde hace unos 10 años
  • Es bilingüe (alemán y español)
  • A veces es caótica y siempre tiene una sonrisa en su cara

 

 

 

  • Hola Cristina, que agradable que podamos entrevistarte. ¿Puedes presentarte?

Me llamo Cristina Jiménez, soy de padres españoles nacida en Suiza. Crecí allí y mi familia y yo vivimos casi 21 años allí. Por eso, aparte de española, me considero muy suiza también. De hecho soy profesora de alemán desde hace ya casi 10 años.

  • Sabemos que eres bilingüe. ¿Cómo influye esto en tu relación personal con los idiomas?

Haber nacido en Suiza me permitió aprender suizo y alemán. La suerte es que gracias a mis padres además pude aprender español desde pequeña, como mi hermana. Incluso venía un profesor a darnos clases de castellano una vez a la semana. En Suiza es obligatorio aprender varios idiomas en la escuela. Aparte del alemán suizo, se imparte el alemán alto,  el inglés, el francés por la parte francesa y el italiano por la parte italiana. Eso ha hecho que me fascinen los idiomas y siempre he querido hacer algo relacionado con ellos.

  • ¿Con qué frecuencia te preguntan de dónde eres realmente?

Es curioso porque siempre me ha pasado, tal vez por mi aspecto de andaluza (riendo), que al presentarme a un colegio o una academia para trabajar como profesora de alemán, al entrar la primera vez por la puerta, me preguntan si era profesora de castellano. Luego, al responder que no, siempre me preguntaban por mis raíces. Pero tengo que decir que estoy muy orgullosa de ser española y también muy orgullosa de haber nacido en este país, ya que gracias a su idioma tengo trabajo y una profesión que me encanta.

  • ¿Cuáles son los beneficios y los retos de tener un bagaje multicultural?

Me siento tanto española como suiza, pero a  veces me pasa que me siento extranjera en los dos países (riendo). Al principio de llegar a España tuve problemas para adaptarme a una nueva cultura, porque aunque soy de padres españoles, era una cultura totalmente diferente para mí, especialmente por la forma de ser de la gente aquí con respecto a Suiza. Ahora llevo casi 18 años en España y la verdad es que a día de hoy hay cosas que todavía echo de menos de Suiza. Pero me estoy adaptando muy bien.

  • ¿Cómo decidiste ser profesora de alemán?

Fue muy curioso. Siempre me ha parecido que tenía la habilidad de aprender idiomas con facilidad. Se me daban bastante bien. Mis compañeros suizos se cabreaban conmigo diciendo: “¿cómo es posible que una extranjera saque mejores notas que nosotros en alemán (riendo)?

Siempre sacaba buenas notas en idiomas y cuando llegué a España pude emplear mis conocimientos de alemán en mis trabajos. Estuve en una empresa alemana multinacional y trabajaba como traductora. Luego la empresa se mudó a Gerona y me quedé sin trabajo. Fue entonces que decidí dar clases particulares de alemán.  Luego, lo que empezó siendo unas clases particulares se ha convertido ya en mi trabajo. Pero claro, tuve que formarme como profesora de alemán.

  • ¿Cuál es la mejor parte de ser un profesor de alemán y qué es un reto en tu trabajo?

Bueno, sabemos todos que la gramática es bastante complicada y a veces es un reto hacer que la gente, al principio, no se desanime cuando ve tantos artículos y tantos casos. La primera clase a veces es como “uff, no sé si volveré” (riendo). Es cierto que tiene su dificultad. Pero también es verdad que una vez que ya empiezan a entender, es como que les llama el idioma, que quieren seguir aprendiendo, que  sienten más curiosidad por una lengua que siempre se ha considerado difícil de aprender.

Pero en general se ve muy claro que la gente que tiene interés, que aprende. Una vez tenía una mujer con 85 años que estaba en mi clase y le encantaban las lecciones. Nunca la olvidaré. Para mí es una satisfacción siempre cuando veo que la gente se anima a aprender el alemán, como profesora es lo más bonito que me puede pasar.

  • ¿Cuáles son las ventajas de conocer la lengua materna de tus alumnos?

Para los alumnos eso se hace muy fácil cuando la profesora, en este caso yo, es bilingüe. Porque en niveles iniciales podemos explicar conceptos en castellano. En niveles avanzados es cierto que la teoría la solemos explicar solo en alemán. Pero una ventaja para la gente que empieza un curso de alemán es que su profesor pueda resolver sus dudas en su lengua. Esto les facilita bastante su aprendizaje del idioma.

  • ¿Cuáles son los 3 mejores consejos que les das a tus estudiantes de alemán?

En alemán hay un dicho que dice “Übung macht den Meister” (la práctica hace al maestro). Lo aplico no solo para aprender alemán o cualquier idioma, sino que es un consejo para la vida que les doy a los alumnos. Por eso diría practicar, practicar y practicar. Lo bueno es que hay muchas formas de practicar un idioma:

Mi consejo básicamente es el estar pendiente, preguntar, el escuchar sobre todo la radio en alemán y ver la tele en alemán. Suelo poner a mis alumnos muchos materiales audiovisuales. Es difícil que el alumno perciba todo lo que se dice, por lo que me ayudo de vídeos para que pueda entender por diferentes canales. He podido observar que es mucho más fácil para ellos entender cuando se utiliza en clase apoyo visual, que además es algo que hace las clases más diversas. Entonces mi consejo básicamente: leer, ver muchas películas, escuchar. Son consejos que les doy, además de aprender vocabulario.

Si tienen la posibilidad de hablar con alguna persona que controle este idioma, mucho mejor, como hacemos en el intercambio con extranjeros en la escuela. Es una actividad totalmente recomendable.

  • Si pudieras cambiar algo de la lengua alemana, ¿qué cambiarías?

Personalmente siempre me ha gustado este idioma. Por eso, evidentemente, me dedico a la enseñanza de alemán. Pero quizás si tuviese que cambiar algunas cosas para hacerles la vida más fácil a mis alumnos (riendo), cambiaría lo de los artículos. Hay tres posibilidades y son poco lógicas. Esto es lo que a los alumnos los lleva por la calle de la amargura. Quizás cambiaría también la declinación de los adjetivos, porque se hace cuesta arriba, pero nada es imposible.

Sümeyra Akarcesme