Las cuatro diferencias entre la vida laboral en Alemania y la de España

¿Qué es lo que diferencia la vida laboral alemana de la española? Esa pregunta les interesa a

muchos jóvenes españoles que se plantean ir a Alemania para trabajar.

 

Se empieza a trabajar más pronto en Alemania

Por motivos pragmáticos nos gusta a los alemanes empezar a trabajar muy pronto, porque

es el tiempo más productivo que se tiene durante el día. Recién descansado, desayunado y

en el mejor caso recién duchado…Totalmente listo para poder empezar la jornada con la

mayor eficacia. Se suele empezar a trabajar entre las 7 o 8 por la mañana.

 

El descanso es más corto que en España

En España se suele tener una hora de descanso en el que puedes salir y comer fuera con

tus colegas o tus amigos, es un acto de gozo, un momento para comer, charlar y cargar

pilas.

En Alemania el descanso es más corto, se hace el descanso prácticamente solo para comer

rápido, para poder volver a trabajar sin pasar hambre y ya está. Se prefiere en Alemania

hacer el descanso lo más corto posible para poder salir antes y pasar más tiempo en casa

o con sus seres queridos.

 

El ambiente en la vida laboral es más relajado

Comparado con España, Alemania no tuvo que luchar con la crisis, por lo que,

económicamente le va mejor al país. Se cobra más y se trabaja más tranquilo. Tranquilo no

quiere decir lento, sino sin tener miedo de lo que va a pasar en el día de mañana, porque es

más fácil conseguir un contrato fijo e indefinido. Las empresas alemanas cuidan a sus

empleados y cuentan con una relación a largo plazo, lo que sería otro factor para trabajar más

tranquilo.

 

Hay muchos “Pendler” en Alemania

Un Pendler es una persona que no trabaja en la ciudad en la que reside. Los trenes y las

carreteras por las mañanas y por las tardes a la hora de terminar la jornada están llenísimos

de gente que se va o viene del trabajo. La distancia no es un tema que les tira atrás a los

alemanes, si hay que moverse para ganar dinero, hay que moverse, sin más excusas. La

base para poder ir a trabajar a otras ciudades son los enlaces ferroviarios muy buenos entre

las ciudades. Casi todas las ciudades tienen una estación de tren y si no, seguro que habrá un

autobús que te puede llevar allí. En el “peor” de los casos te vas con tu coche. El “peor” de los

casos, porque la mayoría de los alemanes prefieren ir con tren o autobús para no contaminar el

medio ambiente.